El último día llega rápido, entre el trabajo de fin de estudios y la búsqueda del siguiente puesto. Y sin embargo es el momento en que se juegan derechos que después ya no podrás reconstruir. Esta es la lista que conviene revisar, tal como se la damos a quienes están en formación dual en SuperAlternant.
Los tres documentos obligatorios
Al terminar el contrato, la empresa debe entregarte:
- el certificado de trabajo, que acredita las fechas de alta y baja y el puesto ocupado;
- el recibo de finiquito, que detalla las cantidades abonadas;
- el certificado destinado al servicio público de empleo, imprescindible para generar derechos por desempleo.
Estos documentos son recuperables en la empresa: están a tu disposición. Reclámalos por escrito si no te los entregan espontáneamente.
Lo que se te debe en dinero
Revisa tres líneas en tu última nómina:
- el saldo de vacaciones no disfrutadas, abonado como compensación;
- las eventuales horas extraordinarias y pluses previstos en el convenio;
- en un contrato de profesionalización temporal, la indemnización de fin de contrato, que en cambio no corresponde a los aprendices, cuyo contrato tiene naturaleza particular.

Firmar, pero no de cualquier manera
El recibo de finiquito puede impugnarse dentro de los seis meses siguientes a la firma. Pasado ese plazo, libera a la empresa respecto de las cantidades que menciona.
Nunca firmes, por tanto, un documento que ponga «finiquito» sin haber comprobado el detalle. En caso de duda, escribe «a reserva de mis derechos» junto a tu firma.
El título y lo que viene después
Piensa por último en pedir una carta de recomendación a tu tutor mientras el recuerdo de tu trabajo esté fresco, y en conservar acceso personal a tus realizaciones no confidenciales. Es ese porfolio, más que el título por sí solo, el que sostendrá tu próxima candidatura.