Rara vez se piensa en ello al buscar formación dual, y es un error: el Estado, las administraciones locales y los hospitales contratan cada año a miles de aprendices. Esto es lo que distingue esta vía del sector privado, tal como lo resumimos en SuperAlternant.
Tres ámbitos, tres empleadores
La formación dual está abierta en los tres ámbitos:
- la función pública del Estado: ministerios, delegaciones educativas, prefecturas;
- la función pública territorial: municipios, departamentos, regiones;
- la función pública hospitalaria: hospitales y centros sociosanitarios.
Los oficios van mucho más allá de lo administrativo: informática, jardinería, restauración colectiva, comunicación, mantenimiento, primera infancia.
Una retribución a menudo superior
Es la ventaja menos conocida. En el sector público la retribución del aprendiz se incrementa en 10 puntos cuando prepara una titulación de dos años de educación superior, y en 20 puntos por encima de ese nivel, respecto del baremo general.
En un segundo año de máster, la diferencia con el privado se vuelve significativa.

Selección sin oposición
Punto esencial: se accede a la formación dual pública sin pasar una oposición. La selección se hace por currículum y entrevista, como en el sector privado.
Ojo, en cambio, con el calendario: las ofertas públicas salen a menudo tarde, entre abril y julio, y los circuitos internos de validación son lentos. No construyas tu búsqueda únicamente sobre esta vía.
¿Y después del contrato?
La formación dual no da acceso directo a la condición de funcionario: para ello sigue haciendo falta la oposición. Pero la experiencia cuenta doble: conoces los procedimientos, el vocabulario y las expectativas del sector, lo que pesa mucho en las pruebas orales y para los puestos laborales, numerosos en las administraciones locales.